Jumbo Visma es el gran dominador del ciclismo mundial. No hay duda después de haber conseguido ganar las tres grandes vueltas con tres ciclistas distintos.
Para conseguir tamaño éxito es evidente que se necesita una gran ambición y eso con un grupo de deportistas tan competitivo no es sencillo de gestionar. Ahora, con la triple corona en el bolsillo, en el equipo que se reconoce que hubo grietas en el autobús. No todo remaron en la misma dirección.
"Habíamos estado trabajando en equipo, pero en el Angliru deberían haber permanecido juntos", destaca un sincero Merijn Zeeman en declaraciones que recoge Wielerflits.
"Atacar para realizar una selección no es lo mismo que atacarse entre ellos. Hubo que decidir rápido: se rueda con rampas del 20%, con una frecuencia cardíaca de 200 pulsaciones.... No puedes esperar que nuestros ciclistas piensen con claridad", añadió.
"Para Primoz fue más difícil"
LaVuelta supuso la última carrera de Primoz Roglic con Jumbo Visma. Zeeman muestra su versión de lo que ocurrió tras la ascensión al coloso asturiano.
"Para nosotros, el ciclismo no es un deporte individual, sino un deporte de equipo. Esa misma noche me senté con todos en una mesa. Antes hablé con Jonas, Sepp y Primoz y escuché sus opiniones. Luego me reuní con ocho profesionales adultos y les dije: 'muchachos, 'esto es lo que pasó hoy. Tengo mis pensamientos sobre esto, pero creo que es mucho más importante saber qué pensáis vosotros", confesó el directivo.
"A Primoz le costó más de entender, pero se conformó porque era el sentir del equipo. Sus compañeros de equipo insistieron con fuerza y, finalmente, dijo: 'Sepp debe ganar y podéis contar conmigo", desveló Zeeman.
Tras finalizar Lavuelta, Roglic cerró un periplo glorioso de ocho temporadas con la estructura neerlandesa y fichó por BORA.